- Noviembre 27, 2023
- Posted by: mimejortasa
- Categoría: noticias

El Mercurio – EE Medios Regionales
Cuando ya se está relativamente decidido a realizar una inversión en una propiedad, sea casa o departamento, la disyuntiva muchas veces es si comprar una vivienda nueva o usada. Cada alternativa tiene sus bemoles y el precio puede ser uno de los factores mas importantes.
Primero grafiquemos el escenario. De acuerdo a informe de agosto sobre el Índice de Precios de Viviendas (IPV), el Banco Central precisó que “en cuanto a los precios durante el primer trimestre de 2023 nuevamente se observaron variaciones anuales negativas: -3,1%, acumulando cinco trimestres de baja. Las viviendas usadas fueron las que tu vieron la mayor caída: 5%. En todo caso, este descenso fue menor al anotado en los trimestres precedentes: -5,40%, -8,6%, -9,9%, y -11,7%, entre el primer y cuarto trimestre de 2022, respectivamente. Esto podría señalar un cambio de tendencia en los precios, ante un agotamiento de los vendedores por “necesidad” y que tanto oferentes como demandantes están a la espera de una relajación de las condiciones crediticias durante la segunda mitad del año”.
Agrega el estudio que “sin embargo, habrá que esperar a los datos del próximo trimestre para consolidad esta hipótesis”. Por otra parte, el IPV ahonda en que “es interesante señalar que el segmento de viviendas nuevas también mostró una variación anual negativa (-0,5%), la segunda seguida (cuarto trimestre del 2022 fue -0,1), fenómeno que no se observaba en la serie desde el cuarto trimestre del 2010 (4,0%)”.
Sergio Barros, director ejecutivo de Enlace lnmobiliario, señala que “una de las ventajas que ofrecen las viviendas nuevas es cuando son con entrega futura. Esta modalidad, permite que las personas puedan pagar el pie en cuotas, lo que es una gran ayuda, considerando el contexto actual, en el que la falta de ahorro es una de las principales limitantes a la hora de comprar una propiedad”.
Agrega que “en cuanto a las viviendas usadas, una de las principales ventajas es que se pueden conseguir a un menor precio, al compararlas con unidades de las mismas características y metros cuadrados”. En esa línea, Guillermo Fuentes, director de la carrera de Ingeniería en Administración de Empresas de la Universidad Central (UCEN), indica que “debido a la baja demanda es un buen momento para hacer ofertas a propiedades usadas, ya que hay mejor disposición de los dueños de bajarlos precios”.
“A la medida”
Víctor Danús, gerente general de PROurbe Gestión Inmobiliaria, precisa que “las viviendas usadas son una alternativa competitiva respecto de las nuevas. Por lo general, tienen como ventaja una ubicación consolidada, en barrios de vocación familiar y con buena infraestructura urbana. En muchos casos, hay potencial para remodelar la distribución y equipamiento, para estar más alineada con las características y necesidades del estilo de vida del comprador. Se puede levantar un proyecto prácticamente ‘a la medida’”. Puntualiza que “en el caso de los departamentos, se puede tener claridad del tipo de administración que tiene el edificio, su eficiencia en el nivel de mantención de los amenities y el monto asociado a los gastos comunes, dado que ya ha tenido un periodo de marcha blanca. Además, ya hay claridad sobre la composición de la comunidad y su perfil, más joven o familiar, por ejemplo”.